Lauren Flores es una joven de 26 años, quien ha demostrado una inmensa dedicación y valentía frente a numerosos retos. Vive en Tegucigalpa, Honduras, con su hijo de ocho años y sus padres, y durante mucho tiempo ha sido el principal sostén de su familia. Su rutina diaria consistía en ir a trabajar y volver a casa para ayudar a su madre a cuidar de su padre, que lucha contra los efectos debilitantes de la enfermedad de Alzheimer. Esta exigente situación y las limitaciones económicas supusieron importantes obstáculos en su camino.
por Pep Balcárcel
De niña soñaba con ser médico forense. “Pero eso significaba estudiar durante 15 años, y yo tenía que trabajar”, recuerda. En lugar de eso, se matriculó en una carrera de administración pública, pero no pudo completar sus estudios por limitaciones económicas. “No progresé mucho entre el trabajo y ayudar a mi madre”.
Hoy, dice sonriente, su vida ha dado un giro de 180 grados. Hace unos meses, solicitó una beca para estudiar una carrera técnica superior a través de un anuncio en Facebook. “Sería una gran oportunidad”, y aunque sabía que si se presentaba estaría entre cientos de aplicantes, se sintió ilusionada. Imaginaba un futuro mejor. Tenía poco tiempo libre y su estado de ánimo se veía afectado por las responsabilidades, pero el anuncio de Facebook generó en ella una chispa de esperanza. Presentó su solicitud.

En Honduras, la dificultad para acceder a la educación superior es una barrera importante para muchos de los jóvenes. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), sólo el 25% de los jóvenes de las zonas urbanas tiene acceso a estudios universitarios, y las cifras son aún más desalentadoras en las zonas rurales. Estas dificultades se agravan aún más para las madres jóvenes, que deben compaginar el cuidado de sus hijos y, en muchos casos, la manutención del hogar. Para Lauren, este reto era doblemente arduo. Ser madre y la principal proveedora de su familia limitaba mucho su tiempo y su energía, por lo que la idea de volver a la universidad parecía casi imposible. Sin embargo, su determinación y el apoyo recibido a través de la beca del proyecto ALCANZA han permitido superar estas barreras y seguir persiguiendo sus sueños.
A pesar de la poca energía que le quedaba para perseguir sus sueños, Lauren se imaginaba a sí misma como desarrolladora web. Una profunda atracción por el desarrollo de aplicaciones que surgió durante el instituto la llevó a interesarse por las posibilidades de las soluciones creativas. Le fascinaba construir algo desde cero y ver cómo sus ideas podían transformarse en valiosas herramientas para resolver los problemas de la gente a través del código de programación.
Empezó a soñar con convertirse ella misma en desarrolladora de aplicaciones.
La idea de volver a la universidad le parecía lejana, pero cuando recibió la noticia, la invadió una oleada de alegría, alivio y esperanza. Había sido elegida entre cientos de solicitantes para recibir una beca para estudiar en el Centro Universitario Tecnológico (CEUTEC) a través del proyecto ALCANZA, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) e implementado por FHI 360. Para ella, este fue el comienzo de una nueva vida. Para ella, este fue el comienzo de un camino hacia un futuro mejor para su familia. «La beca no sólo significó un apoyo económico, sino también la validación de mi esfuerzo y mis sueños», recuerda con entusiasmo. Lauren estaba lista para emprender su viaje como técnica de desarrollo de aplicaciones.
La transición de vuelta a los estudios no vino sin retos para Lauren. Tras varios años alejada de los estudios, tuvo que volver a familiarizarse con la disciplina y el rigor del trabajo académico. Sin embargo, la motivación y el apoyo que ha recibido de sus tutores y compañeros de clase han sido fundamentales para ayudarla a superar estos obstáculos. Agradece profundamente el apoyo emocional y académico que ha recibido, que ha sido crucial para su bienestar general.
El viaje de Lauren no ha sido solitario. Su familia y la universidad han formado una sólida red de apoyo que le ha permitido afrontar y vencer los retos que se le presentan. Su inquebrantable apoyo, tanto emocional como académico, juega un papel crucial en su trayectoria.
De cara al futuro, Lauren se imagina graduándose con un título universitario, testimonio de su determinación y trabajo duro. Su objetivo es convertirse en un modelo a seguir para su hijo, demostrándole que con perseverancia se pueden alcanzar metas significativas. También sueña con una carrera en el desarrollo de aplicaciones web, en la que pueda aplicar sus nuevos conocimientos y crecer profesional y académicamente.
Volver a la universidad, antes un obstáculo inalcanzable, se ha convertido en una nueva oportunidad para transformar la vida de Lauren y la de su hijo y avanzar hacia un futuro esperanzador.